La Historia Oculta de la Fuente del Hotel La Delicia y sus Jardines Perdidos

Índice

Si caminamos hoy por el centro de Adrogué, entre el bullicio de los estudiantes del Colegio Nacional y los comercios de la Avenida Espora, es difícil imaginar que bajo nuestros pies y en esos mismos aires, alguna vez existió un paraíso de la aristocracia argentina. Allí se erigía el majestuoso Hotel La Delicia, un enclave de lujo que no solo definió el verano de la clase alta porteña a finales del siglo XIX, sino que escondía en sus entrañas una joya hídrica: su famosa fuente y estanque, protagonistas de anécdotas presidenciales y mitos literarios.

Esta no es solo la historia de un edificio demolido; es la crónica de un espejo de agua que vio pasar la historia nacional, desde las excentricidades de Sarmiento hasta la infancia poética de Jorge Luis Borges.

La Historia Oculta de la Fuente del Hotel La Delicia y sus Jardines Perdidos

El Origen de La Delicia Un Capricho de Esteban Adrogué

La historia comienza oficialmente el 1 de diciembre de 1872. Esteban Adrogué, fundador de la ciudad y visionario urbanista, inauguró lo que originalmente sería su residencia de verano. Sin embargo, la magnificencia de la construcción y la creciente demanda de las familias porteñas que huían de la fiebre amarilla en la capital, lo impulsaron a convertirla en un hotel apenas un año después, en 1873.

El nombre del lugar nació de una anécdota espontánea que ha sobrevivido al tiempo. Se cuenta que un amigo cercano de Don Esteban, el señor Ochoa, al ser invitado a conocer la propiedad y vislumbrar los jardines y la arquitectura, exclamó eufórico: "¡Esto es la delicia!". Adrogué, hombre práctico y rápido, no dudó en bautizar así a su emprendimiento, que pronto se convertiría en el epicentro social de la época.

El Gran Estanque y los Peces de Sarmiento

Cuando hablamos de la "Fuente del Hotel La Delicia", debemos ser precisos. Más que una simple fuente ornamental de chorros danzantes, el corazón de los jardines era un inmenso estanque o represa. Esta estructura no solo cumplía una función estética, sino que alimentaba el sistema de riego de un parque que intentaba replicar los paisajes europeos.

  • Capacidad:
    El depósito albergaba aproximadamente 45.000 litros de agua.
  • Ubicación:
    Se encontraba en los fondos del predio, hacia el lado de la actual Avenida Espora.
  • Decoración:
    Estaba rodeado de estatuas de divinidades romanas y vegetación exótica.
Podría interesarte:  Museo La Cucaracha Adrogué Archivo Histórico Un Tesoro

Fue aquí donde Domingo Faustino Sarmiento, presidente de la Nación entre 1868 y 1874 y asiduo visitante del hotel, dejó su huella ecológica. Fascinado por el estanque, Sarmiento decidió donar personalmente una colección de peces traídos de Estados Unidos y otros rincones. Se dice que introdujo carpas y otras especies de agua dulce, convirtiendo la fuente en un acuario al aire libre que deleitaba a los niños y adultos por igual.

La Historia Oculta de la Fuente del Hotel La Delicia y sus Jardines Perdidos 2

Huéspedes Ilustres De Presidentes a Borges

El Hotel La Delicia no era solo un edificio bonito; era el "lobby" político de la Argentina a fines del siglo XIX. Sus pasillos vieron tejerse alianzas y rupturas. Carlos Pellegrini, otro presidente argentino, eligió este escenario para celebrar sus Bodas de Plata con Carolina Lagos en 1896, un evento que paralizó a la sociedad de la época con un baile apoteósico.

Pero quizás el huésped más trascendental para la cultura universal fue un niño que corría entre los eucaliptos: Jorge Luis Borges. El escritor pasó muchos veranos de su infancia en Adrogué, alojándose tanto en el hotel como en la quinta "La Rosalinda".

Para Borges, el hotel y sus espejos, sus patios y su atmósfera atemporal, fueron una influencia directa en su obra. En su poema "Adrogué", inmortalizó la esencia del lugar, y muchos estudiosos aseguran que la atmósfera onírica del hotel inspiró escenarios de cuentos como "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius".

La Demolición: El Fin de una Era (1956-1958)

A pesar de su gloria, el progreso mal entendido llegó para el Hotel La Delicia. Hacia finales de la década de 1950, específicamente entre 1956 y 1958, el edificio fue demolido. La piqueta no tuvo piedad con los salones de baile, las habitaciones de techos altos ni las galerías donde se debatió el futuro del país.

El terreno fue fraccionado. En su lugar, se construyó el actual Colegio Nacional Almirante Brown, una galería comercial y el Pasaje La Delicia, que conserva el nombre como un eco lejano de lo que allí hubo. La demolición fue vista por muchos vecinos como una tragedia patrimonial, borrando del mapa físico—pero no de la memoria—el edificio más emblemático de la ciudad.

La Historia Oculta de la Fuente del Hotel La Delicia y sus Jardines Perdidos 3

¿Dónde está la Fuente Hoy? El Destino de la Diana Cazadora

Muchos se preguntan qué pasó con la "fuente" tras la demolición. Si bien el gran estanque fue rellenado y sepultado bajo las nuevas construcciones, una pieza clave del conjunto ornamental sobrevivió y es hoy el testimonio más tangible de aquellos jardines: la estatua de Diana La Cazadora.

Esta escultura, que originalmente daba la bienvenida a los visitantes o adornaba los senderos cercanos al agua, no fue destruida. Fue rescatada y reubicada. Actualmente, se encuentra en la Plazoleta del Pasaje La Delicia, situada estratégicamente detrás de la Casa de la Cultura de Adrogué (otro edificio histórico que perteneció a la familia Adrogué). Aunque ya no brota agua a sus pies como en los viejos tiempos, la Diana sigue vigilando el paso de los vecinos, un recordatorio silencioso de la opulencia perdida.

El Mito de los Túneles

Es imposible hablar de la infraestructura de La Delicia sin mencionar los rumores sobre túneles subterráneos. Se dice que el hotel estaba conectado con otras residencias importantes, como "Castelforte" (la casa del arquitecto Canale), mediante pasadizos secretos. Si bien Castelforte sí posee túneles comprobados, la conexión directa con el hotel permanece en el terreno de la leyenda urbana, alimentando el misterio de lo que yace bajo el asfalto actual.

Podría interesarte:  La Quinta PueyrredónTestigo Silencioso de la Historia Argentina

El Legado en la Actualidad

Hoy, la "Fuente del Hotel La Delicia" es más un concepto histórico que una estructura física intacta. Sin embargo, su espíritu vive en:

  • El Pasaje La Delicia, que atraviesa la manzana original.
  • La estatua de Diana, accesible para quien quiera visitarla.
  • Los escritos de Borges, que mantuvieron viva la imagen de los eucaliptos y el agua.
  • La memoria colectiva de los vecinos de Adrogué, que aún llaman a esa esquina "la del Hotel".

Visitar Adrogué es, en cierto modo, buscar los fantasmas de esa fuente. Sentarse en la Plaza Brown o caminar por la Avenida Espora invita a cerrar los ojos e imaginar el sonido del agua, el salto de los peces de Sarmiento y el murmullo de una fiesta de 1890 que, gracias a la historia, nunca termina de apagarse.

La Historia Oculta de la Fuente del Hotel La Delicia y sus Jardines Perdidos 4

Foto del avatar

Camila Fernandez

Soy redactora y editora de Guía Adrogué. Doctora en Historia Argentina por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y residente en Adrogué, combino la investigación académica con una profunda pasión por la historia, la cultura y el patrimonio local.

Publicaciones Relacionadas

Subir

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. Más Info